Suponía que este era otro de esos encuentros fugaces
como esos sueños que no quieres tener,
porque por muy buenos que parezcan predices un corto y mal final
porque su mentalidad masoquista le decía que no debía ser tan bueno
que algo tenia que salir mal, tenia que doler...
hasta que empezó a doler... Al principio era una sensación dulce
que se mezclaba con el miedo de disfrutar demasiado el momento,
tenia que haber un sabor amargo, algo que lo arruinara.
Había entonces, que contener la emoción y reprimir un poco la alegría, contraerla,
tenia que pensar que no duraría mas de una noche y a la vez,
desearía que ese momento se volviera eterno.
Esperaba y sentía muchas ganas de escucharle decir y entonces lo dijo, Quédate!
El miedo se hizo incontrolable, quería quedarse, sus manos empezaron a sudar,
y al final todo su cuerpo se humedecía tras la sensación de pánico y ansiedad que le provocaban esas palabras.
Entonces dio el paso y se fue, como siempre lo hace,
arrepentida de haber cruzado esa puerta para no volver,
quería volver , pero seria demasiado bueno,
la chica racional tenia que tomar las riendas del asunto,
esto no funcionaría, pensaba, mientras se acercaba a la salida para al fin escapar de esa angustiante y masoquista necesidad de escapar de la felicidad.
Pero, ¿Dónde esta? no siento sus pasos acercándose para insistir que me quede!
como esos sueños que no quieres tener,
porque por muy buenos que parezcan predices un corto y mal final
porque su mentalidad masoquista le decía que no debía ser tan bueno
que algo tenia que salir mal, tenia que doler...
hasta que empezó a doler... Al principio era una sensación dulce
que se mezclaba con el miedo de disfrutar demasiado el momento,
tenia que haber un sabor amargo, algo que lo arruinara.
Había entonces, que contener la emoción y reprimir un poco la alegría, contraerla,
tenia que pensar que no duraría mas de una noche y a la vez,
desearía que ese momento se volviera eterno.
Esperaba y sentía muchas ganas de escucharle decir y entonces lo dijo, Quédate!
El miedo se hizo incontrolable, quería quedarse, sus manos empezaron a sudar,
y al final todo su cuerpo se humedecía tras la sensación de pánico y ansiedad que le provocaban esas palabras.
Entonces dio el paso y se fue, como siempre lo hace,
arrepentida de haber cruzado esa puerta para no volver,
quería volver , pero seria demasiado bueno,
la chica racional tenia que tomar las riendas del asunto,
esto no funcionaría, pensaba, mientras se acercaba a la salida para al fin escapar de esa angustiante y masoquista necesidad de escapar de la felicidad.
Pero, ¿Dónde esta? no siento sus pasos acercándose para insistir que me quede!
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