Volví al mismo lugar donde crecí, donde alguna ves estuvo mi infancia,
cuando me invadía la esperanza de una vida llena de felicidad
y me encontré envuelta en medio de miles de sueños que parecían imposibles,
mientras jugaba a tejer mis metas entre flores amarillas entrelazadas con hilo
y la ropa manchada con tierra.
Fue un corazón inquieto el que me hizo salir de ahí,
correr tan rápido como pudiera y buscar otros campos llenos de flores y otros corazones.
Ya era una adolescente cuando volví, casi una mujer,
rompía corazones como quien rompe una nuez,
a mi también me lo rompieron una vez, varias veces.
Me encontré con un mundo distinto,
ya no había flores sino edificios construidos sobre un sitio estéril.
me di cuenta entonces que de ese pasado y de esa niña ya no quedaba casi nada y pensé
que aunque todo eso haya desaparecido,
a veces quisiera volver donde los sueños aun son sueños,
donde la esperanza esta intacta y el corazón esta entero.
cuando me invadía la esperanza de una vida llena de felicidad
y me encontré envuelta en medio de miles de sueños que parecían imposibles,
mientras jugaba a tejer mis metas entre flores amarillas entrelazadas con hilo
y la ropa manchada con tierra.
Fue un corazón inquieto el que me hizo salir de ahí,
correr tan rápido como pudiera y buscar otros campos llenos de flores y otros corazones.
Ya era una adolescente cuando volví, casi una mujer,
rompía corazones como quien rompe una nuez,
a mi también me lo rompieron una vez, varias veces.
Me encontré con un mundo distinto,
ya no había flores sino edificios construidos sobre un sitio estéril.
me di cuenta entonces que de ese pasado y de esa niña ya no quedaba casi nada y pensé
que aunque todo eso haya desaparecido,
a veces quisiera volver donde los sueños aun son sueños,
donde la esperanza esta intacta y el corazón esta entero.

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